Christian Gallegos y el nuevo estándar para la cereza: “La línea de flotación hoy son, al menos, 12.000 kilos por hectárea”

La cereza cambió de escenario y, con ello, también los indicadores que determinan la rentabilidad de un huerto. Así lo planteó el asesor especialista en arándanos y cerezas, Christian Gallegos, durante su participación en el segundo foro de CherryTech 2026, donde analizó los desafíos que enfrenta la industria tras dos temporadas marcadas por menores retornos.

Para el ingeniero agrónomo, el principal objetivo de los productores debe ser incrementar la producción de fruta exportable, ya que reducir costos por hectárea no necesariamente mejora los resultados económicos. “Hoy el objetivo es bajar los costos por kilo y eso se logra aumentando la cantidad de fruta exportada por hectárea”, explicó, añadiendo que el negocio requiere combinar volumen y calidad, priorizando fruta firme y con una alta proporción de calibres Jumbo o superiores, condiciones que responden a las actuales exigencias del mercado.

En ese contexto, afirmó que el umbral de competitividad también cambió. Mientras hace algunas temporadas un huerto con 8.000 kilos por hectárea podía ser rentable, hoy ese rendimiento dejó de ser suficiente y por eso, a su juicio el nuevo piso productivo se ubica en torno a los 12.000 kilos por hectárea, aunque precisó que cada huerto posee un potencial diferente y que ese valor debe entenderse como una referencia mínima para enfrentar el nuevo escenario.

El especialista también llamó a no comprometer las labores agronómicas clave en un intento por disminuir costos, destacando la importancia del manejo integral del suelo, el riego, la sanidad, las regulaciones de carga, la poda y los raleos tempranos, prácticas que inciden directamente en la calidad y productividad del huerto y enfatizó que una gestión detallada de los costos permitirá utilizar de mejor manera los recursos disponibles y enfrentar con mayor eficiencia las próximas temporadas.

Revisa la entrevista completa aquí.