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Cherry Tech: Primer evento técnico de cerezas reunió toda la cadena productiva chilena

Con más de mil asistentes se llevó a cabo la primera edición de Cherry Tech en el salón de conferencias del casino Monticello, ayer 29 de junio. 

El evento, organizado por Yentzen Group y SmartCherry, estuvo enfocado en aspectos técnicos de la industria de la cereza chilena y cubrió temas de nutrición, variedades y poscosecha. 

En tres foros con panelistas y tres “masterclasses”, líderes, asesores técnicos y especialistas en producción de cerezas incluyendo a Carlos Tapia, Jordi Casas, Walter Masman y Oscar Aliaga, entre otros, compartieron su análisis sobre el estado actual y futuro de la industria cerezera nacional. 

Chile, principal país exportador de cerezas del mundo se encuentra en una “posición de avanzada” en la industria, comentó el Presidente de Yentzen Group, Gustavo Yentzen durante la apertura del evento. 

“El foco de este sector ha estado siempre en el desarrollo exportador y este seminario involucra temáticas que buscan avanzar a un producto de calidad y por ende un mayor desarrollo del sector”, dijo Claudia Soler, directora ejecutiva del Comité de Cerezas de ASOEX. 

“El desarrollo a futuro de nuevas tecnologías nos va a ayudar a consolidar y mantener el liderazgo de Chile como principal exportador de cerezas en el mundo”, agregó Soler.

El desafío de producir cerezas

La primera masterclass fue presentada por Carlos Tapia, asesor especialista en producción de cerezos, fundador y director técnico de Avium y cofundador de SmartCherry. 

“Los que nos dedicamos al mundo de las cerezas, incluyendo productores y exportadores tenemos un desafío permanente que es la busqueda de el potencial productivo, el cual está influenciado por factores que no controlamos como el clima y otras contingencias que hay que considerar para tomar buenas decisiones”, indicó Tapia. 

Según Tapia, y de acuerdo a los datos, existe un patrón en cuanto a los volúmenes de producción que muestra que por cada año de alta, vienen dos de baja. Esta variabilidad indicaría que este sería un año de alta, es decir, con mayor productividad que la temporada anterior. 

Para Walter Masman, asesor técnico y consultor, especialista en producción de carozos y cerezas, la competitividad que se ha generado en el mercado hoy, no solo desde un punto de vista de producción, sino de programas genéticos, “obliga a los productores y desarrolladores a producir un producto de altísima calidad que cumpla con las demandas del mercado”. 

Postcosecha y calidad de la fruta

En el foro “Postcosecha: Puntos claves y experiencia de manejos para evitar el deterioro de la fruta” reunió a la asesora en post cosecha de la empresa Trío Kimün, Jéssica Rodríguez , Sebastián Johnson, gerente de proyectos industriales Johnson, Héctor García, cofundador y gerente general Laboratorios Diagnofruit y Juan Puntí, gerente de producción y postcosecha de la exportadora Prize. 

Los panelistas fueron moderados por el consultor internacional en frutales y director técnico de Caducos, Jordi Casas.

“Todo comienza desde la preparación del suelo, el apoyo de nutrientes, el control fitosanitario, tener árboles equilibrados con manejo agronómico, con un buen raleo y poda, para regular las cargas y su distribución, es fundamental para contar con una buena postcosecha, ” enfatizó Juan Puntí durante la conversación.

El gerente de producción y postcosecha, agrega que si lo anteriormente mencionado no es bien realizado y, con los actuales aumentos de volúmenes que se están manejando para ser exportados, se corre el riesgo de perder todo el trabajo y la inversión. 

Sumado a esto, surge la necesidad de contar con una logística adecuada para que no haya desmedro de la fruta.

En tanto, Jéssica Rodríguez, señaló que el manejo de huertos en postcosecha es relevante para contar con frutas de calidad premium, la búsqueda de este objetivo garantiza que el consumidor repita su proceso de compra.

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Agrega que actualmente existe un abanico de variedades que cumplen con esta calidad, donde hay buenas características de firmeza, brix, tamaño, sabor, dulzor, acidez y lo ideal es que todas las frutas las mantengan.

“Sin embargo, existen parámetros escondidos, no los vemos, como es el daño mecánico, se aprecia 10 días más tarde. Esto no solo complica al consumidor sino al que compra en el mercado de destino. Llegar con calidad implica llegar al mercado sin pudrición”, agrega Rodríguez.

Explica la asesora en post cosecha de la empresa Trío Kimün, que la variedad de cereza Lapins, en esta temporada subió un peldaño con respecto a Regina, en relación al pardeamiento.

Pero también señala que Regina “es una tremenda variedad, en cuanto a firmeza, es parejita, buena azúcar, acidez, desarrolla casi nada de daño mecánico, es resistente a partidura, posee buenos atributos. Su debilidad está en el pardeamiento interno. La Lapins en China la pagan menos, calibra fácil, es una buena variedad, en las últimas temporadas alcanza buen calibre, brix y su debilidad es que está al borderline de la firmeza”.

En el panel de conversación también estuvo presente Sebastián Johnson, gerente de proyectos industriales Johnson, quien se refirió a la importancia de la planificación del trabajo y del tiempo de cosecha.

“Cuando se visitan los campos de cerezas se ven realidades muy distintas y de personas también, en algunos se trabaja muy bien, pero en otros muy mal, con muchas formas de hacer las cosas, y a la hora de evaluar la postcosecha se está lleno de calificativos, pero no hay indicadores, diseño de trabajo o planificación, se requiere cuidar los procesos porque la cereza no se cuida sola”.

Johnson reflexionó diciendo que todos los daños se miden en la postcosecha en unidad de tiempo, no con palabras. Para eso, el diseño de la cadena de humedad es fundamental y los sistemas de humidificación para evitar la deshidratación de la fruta cumplen un rol crucial.

Finalmente, Héctor García, cofundador y gerente general Laboratorios Diagnofruit, explicó que el control de patógenos en la producción es indispensable y que el 70% de lo que se construye está en el huerto, por eso es indispensable que los equipos pre y postcosecha se mantengan en constante conversación.

Considera como una estrategia a tomar en cuenta por los productores el mapear el huerto. Esto permitiría tener una especie de historial médico con información para observar el manejo en el tiempo, con el fin de saber si el trabajo preventivo está funcionando o no.

Cuando pensamos en fruta de calidad y analizamos la postcosecha de la cereza, probablemente nos vamos a detener a analizar puntos críticos, como disminución de tiempos entre la cosecha y proceso, manejos de enfriado y mantención cercana a 0ºC.

Sin embargo, evitar contaminaciones de aguas con fitopatógenos a través de la incorporación de sistemas de sanitización y la aplicación de fungicidas en la fruta, con el fin de que no nos ataquen hongos en el proceso almacenaje, son también aspectos claves para garantizar un buen viaje y venta final.

“En el packaging por ejemplo se espera no re-contaminar, pero tampoco se puede pretender desinfectar ahí la fruta”, dice García y es reafirmado por Juan Puntí, “el fungicida en la línea no reemplaza a un fungicida que se haya puesto en el huerto, es solo para resguardar la caja”.

Revisa aquí algunos de los principales momentos de este encuentro.